La carta…

Elayne.

Quizás te sorprenda recibir algunas lineas mías, siéndote sincero a mi me sorprende el tomarme la molestia de escribirlas, no pensé alguna vez tener que escribir de nuevo con tu correo como destinatario. Y esta vez voy a tratar de ser lo mas claro y coherente posible, y si gustas responderme te lo agradeceré, y si no también. No falta mucho para que se cumplan 4 meses que nos separamos, y aunque en un principio todo apuntaba a que esto iba a ser una ruptura normal, pese a todo lo oscuro que existía detrás, de alguna manera estaba tranquilo con ello. Pero eventualmente llamaste, y después te llame yo… y después se vinieron una serie de eventos desagradables para ambas partes. Y aun no acaban, el viernes por la mañana me enviaste un mensaje con un punto, no entiendo que pensabas decir con el, supongo que no mucho, puesto que no agregaste nada mas. Termine respondiéndote ayer, y no obtuve respuesta; hasta hace algunos minutos de parte de tu concubino, esposo, novio, prometido o lo que sea que hayan decidido etiquetarse. Y francamente estoy agotado. No me interesa en lo absoluto hablar con el, saber de el, si quiera saber que esta del otro lado de la linea, y sin embargo, sin que yo lo quiera, esta situación sigue.

En el fondo sabes, y yo se, que lo nuestro merecía una ultima platica, y yo te lo juro que intente que la tuviésemos y con la mejor de las intenciones, pero de alguna manera no se concreto. Así que trate a mi modo de ponerle punto final a esto, de darle el adiós. Pero había olvidado el ultimo elemento: que tu supieras. Así que quiero que ahora lo sepas, no mas crucigramas, no mas palabras ocultas. Quiero darte las gracias por todos los momentos que vivimos juntos, todos y cada uno de ellos dejaron una huella indescriptible en mi persona, me moldearon y me forjaron en gran parte a ser el hombre que hoy soy, y del que me siento orgullo de ser. De tu mano aprendí a amar, aprendí lo que era una relación de pareja, lo que era estar enamorado. A lo largo de mas de 7 años viví cosas que quizás algún día vuelva a vivir con alguien mas, pero que jamas viviré por primera vez de nuevo, seras tu siempre la dueña de esos recuerdos, y no te voy a mentir, siempre seras alguien importante en mi vida, hasta el final de mis días. Te lo digo desde el fondo de mi corazón, no tengo una sola manera de agradecerte, se que un “gracias” no abarca la magnitud de mi gratitud por ti, pero no existen mas palabras.
Quiero ademas pedirte perdón por todas las veces que te falle, todas las veces que no supe cumplir con tus anhelos. Todas las veces que te herí y todas las veces que te hice llorar, que se que no fueron pocas. Se que me equivoque muchísimas veces contigo, discúlpame, por favor; se perfectamente que disté en todos los sentidos de ser un buen novio, pero debes saber que aun con eso, Te ame como jamas te lo podrás imaginar, y siempre quise lo mejor para Ti, me quede corto en poder ofrecértelo, en fin, no siempre se puede ganar.

Ademas, quiero que sepas que te perdono por las veces que fallaste tu, las que me dijiste y las que no, se que tus razones habrás tenido y no te juzgo. En serio, y si de algo me entere y pase por alto, fue porque desde el momento que me dijeron te perdone, no porque no supiera, no soy tonto, simplemente creí que tu valías y eras mejor que eso. No es reclamo, también te disculpo por tu proceder a la hora de terminar la relación, después de tanto tiempo creo que pudiste haberme lastimado mucho menos de lo que lo hiciste, no te voy a lloriquear ni a decirte por lo que pase, de igual manera, si así lo consideraste prudente, o si así te orillaron las circunstancias a actuar, ni modo.

Por ultimo, solo voy a pedirte un favor: Ya déjame ir. No se que tan segura o no estés de lo que estas haciendo, si quieres vivir, vive, si no quieres ser la mujer que vive en la casa grade, no lo seas. O selo. Pero decídete ya. Y que Dios bendiga tu decisión.

Cuídate mucho Elayne, no muy por debajo de esa piel eres una mujer increíble, una niña… No se en que momento se te olvido, por yo aun lo recuerdo.

Pd. Te regalo algunas lineas que lei hace algún par de meses: “De algo estoy seguro. No podrá quererla como la quería yo, no podrá adorarla de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara. Es como si solo a mi se me hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos. Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y el menos que ninguno. El, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderla, de respetarla. El no se divertirá con esos tiernos caprichos.”


Sinceramente,
Luis E. Verduzco Mercado
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